Lecciones de la vida.
Otra semana de la vivencia de nada, no que no haga nada, si no que viéndolo de manera productiva es nada. Continúo algo enfermo y estresado.
Después de todo, no todo ha sido desperdicio. Aprendí que sin importar lo que pase, no es recomendable desvelarse todos los días, así como tampoco es recomendable quedarse todo el día en la casa. Para futuros viajes, hay que recordar que no es nada cómodo dormir en un carro. Ante cualquier situación, la trova siempre calma. Antes de hacer una película,se debe leer TODO el guión. Sin importar que tan grande sea tu deseo de que el Internet vuelva a funcionar, pegarle al escritorio no arreglara nada, sobre todo si el escritorio tiene un vaso roto encima. Pero sobre todas las cosas, lo mas importante que aprendí y jamás olvidare es nunca subestimar el gran poder de los mosquitos.
Lugar: Rancho
-Que padre noche ¿no?.... y bien fresco que esta.
-Si, ya sé.
Contemplamos las estrellas.
-¿Por qué no nos dormimos aquí?
-¿Aquí? ¿Estas loco? ¿Y los mosquitos?
-Ay! No seas niña, va estar bien chido.
Dos horas después de muy poco sueño.
Bzz Bzz
-¿Estas despierto?
-SI!, que quieres.
-No nada.
Bzz Bzz
-¿Oíste eso?
-Sí.
-¿No te han picado los mosquitos?
-Si (sollozo)
-Será mejor irnos.
-Ok.
Fue en ese momento, cuando estábamos corriendo, que me di cuenta que ya no había modo de escapar. Medios mareados y atolondrados los mosquitos nos atacaban. Estaban en todas partes, era como si lo hubieran planeado desde el principio, como si ya supieran nuestros movimientos. De seguro alguien les aviso, en fin, no era momento de investigaciones, teníamos que llegar al único lugar seguro, el carro.
Al llegar al carro, el calor se volvió insoportable, de seguro esos insectos endemoniados ya contaban con aquello. Sin más opción, abrimos las ventanas y esperamos en silencio. Nada paso, de seguro los perdimos. Sin embargo el condenado y molestoso sonido del “Vd.” nos arrebato nuestra alegría.
En un ataque de ira, mi amigo cerro las ventanas, prendió el clima y mato a los pocos mosquitos que quedaron atrapados.
De esta manera pudimos dormir para despertar con mucha comezón y nada de gasolina. A la próxima nos dormimos adentro con el clima y la tele.
Después de todo, no todo ha sido desperdicio. Aprendí que sin importar lo que pase, no es recomendable desvelarse todos los días, así como tampoco es recomendable quedarse todo el día en la casa. Para futuros viajes, hay que recordar que no es nada cómodo dormir en un carro. Ante cualquier situación, la trova siempre calma. Antes de hacer una película,se debe leer TODO el guión. Sin importar que tan grande sea tu deseo de que el Internet vuelva a funcionar, pegarle al escritorio no arreglara nada, sobre todo si el escritorio tiene un vaso roto encima. Pero sobre todas las cosas, lo mas importante que aprendí y jamás olvidare es nunca subestimar el gran poder de los mosquitos.
Lugar: Rancho
-Que padre noche ¿no?.... y bien fresco que esta.
-Si, ya sé.
Contemplamos las estrellas.
-¿Por qué no nos dormimos aquí?
-¿Aquí? ¿Estas loco? ¿Y los mosquitos?
-Ay! No seas niña, va estar bien chido.
Dos horas después de muy poco sueño.
Bzz Bzz
-¿Estas despierto?
-SI!, que quieres.
-No nada.
Bzz Bzz
-¿Oíste eso?
-Sí.
-¿No te han picado los mosquitos?
-Si (sollozo)
-Será mejor irnos.
-Ok.
Fue en ese momento, cuando estábamos corriendo, que me di cuenta que ya no había modo de escapar. Medios mareados y atolondrados los mosquitos nos atacaban. Estaban en todas partes, era como si lo hubieran planeado desde el principio, como si ya supieran nuestros movimientos. De seguro alguien les aviso, en fin, no era momento de investigaciones, teníamos que llegar al único lugar seguro, el carro.
Al llegar al carro, el calor se volvió insoportable, de seguro esos insectos endemoniados ya contaban con aquello. Sin más opción, abrimos las ventanas y esperamos en silencio. Nada paso, de seguro los perdimos. Sin embargo el condenado y molestoso sonido del “Vd.” nos arrebato nuestra alegría.
En un ataque de ira, mi amigo cerro las ventanas, prendió el clima y mato a los pocos mosquitos que quedaron atrapados.
De esta manera pudimos dormir para despertar con mucha comezón y nada de gasolina. A la próxima nos dormimos adentro con el clima y la tele.
